A veces es mejor no hablar ciertas cosas. A veces, hablar le quita la magia a todo. Pero otras veces, es la única alternativa, para poder rescatar cosas que de otra manera, no serían rescatables. Una buena amistad, por ejemplo.
Y a veces, hablar genera nuevas oportunidades de crear magia.
Aunque a veces es mejor callarse.
Y a veces, hablar genera nuevas oportunidades de crear magia.
Aunque a veces es mejor callarse.
Habla, cuando valga la pena.
Reflexión inspirada en mi propia vida y en un par de amigas que han decidido hablar y no hablar. Me copio tu canción Sandra!